Los científicos declaran una
“nueva era” en la buscada de la vacuna antisida
Viena-
(EFE).- El desarrollo de una vacuna contra el VIH ha entrado en “una nueva era”, según los expertos reunidos
en la Conferencia SIDA 2010 de Viena, aunque recordaron que quedan retos pendientes, como una mayor colaboración en
el intercambio de información dentro de la comunidad científica.
“Con más de 2,7 infecciones nuevas por VIH cada año, la necesidad de una vacuna efectiva y segura es mayor
que nunca”, aseguró Peter Piot, presidente de la Iniciativa Global para una Vacuna contra el VIH, una alianza
internacional de científicos, investigadores y donantes.
“Estamos
en uno de los momentos más ricos en términos de investigación desde el inicio de la epidemia”,
agregó Piot, anterior director de Onusida, la agencia de la ONU contra el sida.
El experto recordó que todo nuevo descubrimiento requiere de la necesaria financiación, debe de compartir
sus resultados clínicos con el resto de la comunidad científica y contar con el suficiente apoyo gubernamental.
“Vivimos un renacimiento de las investigaciones sobre una vacuna contra el sida”, admitió
Seth Berkley, fundador de la Iniciativa, al recordar el reciente descubrimiento de anticuerpos que neutralizan algunas variantes
del VIH y abren las puertas a nuevos desarrollos médicos.
Para conseguir
avances, es necesario mejorar la colaboración científica y la creación de objetivos prioritarios en la
búsqueda de la vacuna que pueda reducir la incidencia de una enfermedad que afecta a más de 33 millones de personas
en el mundo.
“Debemos de unificar en una sola agenda científica diferentes niveles
de investigación para una vacuna contra el VIH y aumentar el intercambio de datos”, abogó Alan Bernstein,
director ejecutivo de esta Iniciativa Global.
“No tiene ningún sentido
que los resultados negativos de un experimento no se hagan conocer rápidamente a la comunidad (científica) de
modo que nos ahorremos la repetición de resultados negativos. Igualmente, resultados positivos pueden ayudar a otros
investigadores a continuar la investigación sin tener que repetirlos”, explicó a Efe el venezolano José
Esparza, director del programa de sida de la Fundación Bill&Melinda Gates.
“Compartir información no solamente nos va a ahorrar dinero, sino algo más importante, nos va a
ahorrar tiempo, porque los que trabajamos en vacunas tenemos ese sentido de urgencia”, resaltó el experto.
Recientes estudios han vuelto a hacer renacer las esperanzas en una vacuna contra el sida, una empresa
difícil debido a la enorme mutabilidad del virus.
En septiembre del año
pasado un vacuna tailandesa contra el sida demostró una eficacia modesta, pero evidenció una tasa de infección
menor en un tercio entre aquellos que se sometieron a la prueba científica.
Poco antes del comienzo de la conferencia, científicos estadounidenses consiguieron que un grupo de anticuerpos
defendiera el organismo contra un abanico de cepas del sida, lo que también ha dado esperanzas de desarrollar una vacuna
a medio plazo.
“Se están dando avances, pero es imposible saber cuándo todo ese
conocimiento se traducirá en una vacuna”, recalcó Berkley.
Sin embargo, no todos los científicos están convencidos de los beneficios de continuar financiando investigaciones
para una vacuna, debido a que consideran que ésta es imposible de encontrar por la naturaleza del virus.
Pero para Esparza, “una vacuna es la única forma de parar la epidemia del sida”, y además,
de encontrarse, también supondría ahorrar enormes cantidades de dinero en tratamientos tradicionales, explicó
Esparza.