Gobernador de Puerto Rico
pide medidas
para combatir el narcotráfico
Miami
- (EFE).- Las rutas del narcotráfico en el Caribe que fueron prominentes durante la década de los años
ochenta están siendo reactivadas por los carteles de Suramérica, por lo que es necesario implementar medidas
para proteger a Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.U.U, advirtió hoy una fuente oficial.
El gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, dijo en Miami que Estados Unidos
debe centrarse en sus territorios en el Caribe que están “rodeados” por un “constante” flujo
de drogas y delitos y diseñar estrategias para ayudarles a combatir el narcotráfico.
Sin la cooperación y los recursos requeridos para ganar esta batalla, los delitos relacionados
con las drogas podrían escalar, alertó Fortuño durante una visita a la sede de los guardacostas y el
puerto de Miami junto a políticos y funcionarios de la ciudad.
Recordó que el Gobierno federal ha apoyado a naciones de Latinoamérica y el Caribe en la lucha contra el narcotráfico
con el Plan Colombia, la Iniciativa Mérida, la Iniciativa de Seguridad Regional para Centroamérica y la Iniciativa
de Seguridad para la cuenca del Caribe.
“Pido a nuestros
líderes en Washington hacer de este asunto una prioridad y que nos ayuden con los recursos necesarios para proteger
a las fronteras de nuestra nación”, dijo.
Destacó que “Puerto Rico está sirviendo como la primera línea de defensa” en la guerra contra
las drogas en la frontera caribeña de Estados Unidos.
Y que experimenta “niveles de violencia sin precedentes”, con un índice de asesinatos cinco veces
por encima del promedio nacional y más del 70 por ciento de los homicidios están directamente relacionados con
el tráfico de drogas. “Eso es inaceptable”.
Afirmó que Puerto Rico está haciendo todo lo posible para fortalecer la seguridad en la isla, pero se requiere
contar con más planes para detener el flujo de drogas.
“Aumentar la seguridad junto a las rutas marítimas y una estrategia de puertos debe ser parte de una Iniciativa
Frontera Caribeña, similar a los esfuerzos implementados en la frontera sur de Estados Unidos”, sugirió.
Recalcó: “denmos los recursos para ganar esta pelea”.
Según un informe sobre las áreas de alta intensidad de narcotráfico
de 2011, gran parte del contrabando de cocaína que llega a EE.UU. es enviado por narcotraficantes suramericanos a República
Dominicana y luego a Puerto Rico.
Desde esa isla, la droga
es transportada vía marítima y aérea a las principales ciudades del estado de Florida como Fort Lauderdale,
Jacksonville, Orlando, así como a Albany, Newark y Rochester en el noreste de Estados Unidos.
Se calcula que el 30 por ciento de las drogas llegan a Estados Unidos a través del
Caribe.
“Washington necesita reconocer que
cualquier violencia en la isla es una amenaza de seguridad nacional para Estados Unidos continental. Eso pone en peligro la
seguridad de los residentes en Florida y a lo largo de la costa este de Estados Unidos”, dijo el gobernador.