PR
en riesgo permanente de sufrir un terremoto por cercanía a falla
San Juan-(EFE).- Puerto Rico se halla en riesgo permanente de sufrir un terremoto de grandes
magnitudes, similar al ocurrido en Chile el pasado sábado, por su cercanía a una de las principales fallas del
Caribe, explicó hoy a Efe el director de la Red Sísmica del país, Víctor Huérfano.
El funcionario dijo que la isla está situada 120 kilómetros al sur
de la falla (ruptura de superficie terrestre) de la “Trinchera de Puerto Rico”, punto de fricción en el
que la placa tectónica norteamericana se introduce por debajo de la del Caribe, lo que la convierte en potencial escenario
de un sismo imposible de predecir.
Huérfano
subrayó que Puerto Rico es un área sísmicamente activa en la que se registran todos los días pequeños
temblores, la mayoría de los cuales son imperceptibles para la población de la isla caribeña.
“Sí, en Puerto Rico puede producirse un sismo de grandes magnitudes
por su situación geográfica”, insistió, tras recordar la reciente tragedia de Haití, vecino
país ubicado también en el área caribeña de las Grandes Antillas.
Huérfano recordó que en 1918 un terremoto de 7,3 grados de magnitud en la escala
de Richter, acompañado de un tsumani, sacudió el oeste de Puerto Rico provocando la muerte a 140 personas.
El desastre, apuntó, dejó demás pérdidas cuantificadas
en cuatro millones de dólares de la época, lo que entonces equivalía al presupuesto nacional anual.
Puerto Rico había sufrido ya en 1867 otro sismo, con su correspondiente
tsunami, también de 7,3 grados en la escala de Richter, que se cobró la vida de 30 personas, un ejemplo, indicó
Huérfano, de que catástrofes como la ocurrida en Chile el pasado sábado no son descartables en la isla
caribeña.
Ante ese panorama, resaltó,
sólo se puede apostar por la prevención y la mejora de las infraestructuras.
El director de la Red Sísmica sostuvo que en Puerto Rico rige un código de construcción
estricto que exige el diseño de edificios con una determinada capacidad de resistencia a movimientos telúricos,
lo que, en teoría, hace disminuir los riesgos en el caso de catástrofes.
El especialista indicó que la Red Sísmica de Puerto Rico dispone de veinticinco
sensores repartidos por toda la isla que registran cada uno de los temblores que tienen lugar en ese territorio.
Huérfano aclaró que entre uno y tres de esos temblores al mes son
perceptibles por la población, aunque se trata de pequeñas vibraciones que ni siquiera provocan la caída
de objetos.
Puerto Rico sufrió
el 30 de mayo de 1987 un sismo de 4,6 en la escala de Richter en Boquerón (costa noroeste), el último en el
que se registraron daños materiales, aunque no se tuvieron que lamentar víctimas.