México,-EFE).- Ocho personas, la mayoría
adolescentes, fueron asesinadas en el estado mexicano de Sinaloa (noroeste), uno de los más convulsionados por la violencia del narcotráfico en México, donde los asesinatos y los tiroteos continuaron este fin de semana pese a un enorme operativo de soldados y
militares.
Entre las víctimas mortales de una nueva ola de violencia del crimen
organizado, se cuentan tres menores de edad, entre ellos una niña de doce
años.
Los hechos, en los que además resultaron heridas cinco personas, tuvieron lugar en la ciudad de
Guamúchil, en el estado de Sinaloa, oeste de México, confirmó la Procuraduría General de Justicia del Estado
(PGJE).
Los cuerpos, tres mujeres y cinco hombres, fueron descubiertos en la parte trasera de un centro
comercial, ubicado en la calle Antonio rosales, del barrio Morelos, abordo de varios
vehículos.
Según las primeras versiones, el grupo de personas cuyas edades oscilaban entre los 12 y los 38 años fue atacado cuando abordaron varios automóviles después de asistir a una fiesta.
En el lugar de los hechos se encontraron cuatro vehículos con impactos de bala y siete cadáveres en su interior.
Otra persona más falleció en una clínica de la zona, a donde fueron llevados cinco jóvenes
lesionados, uno de los cuales fue ingresado en el quirófano con pronóstico
reservado.
En el área del tiroteo, las autoridades recogieron más de 300 casquillos de fusil AK-47 y R-15.
Sin embargo, el asesinato de estas personas marcó apenas el pico de un fin de semana violento en Sinaloa, ubicado al noroeste de México en la costa
pacífica, uno de los estados con mayor penetración del narcotráfico en el
país.
En otros hechos, un grupo de sicarios retuvo ayer en la noche durante tres horas a unos 40 comensales de un restaurante en la ciudad de
Mazatlán, un reconocido destino turístico de playa de Sinaloa.
Los delincuentes, armados con granadas y fusiles, se escondieron en el
restaurante, ubicado en un centro comercial, después de haber asesinado a tiros a un policía municipal, confirmaron hoy a Efe fuentes de la PGJE de Sinaloa.
Según las fuentes, tras una tensa negociación con las autoridades, los cuatro presuntos sicarios tomaron como rehenes a un reducido grupo de personas que liberaron
después, y huyeron a bordo de una camioneta proporcionada por los negociadores de la
policía.
De otra parte, personal militar y de la fiscalía mexicana localizaron armamento y equipo en una vivienda del conjunto residencial Rincón del
Humaya, en Culiacán, capital de Sinaloa, donde bandas rivales de narcotraficantes protagonizaron ayer un intenso
combate, sin que las autoridades lograran capturar a ningún sospechoso.
Los militares, integrantes de la Operación Conjunta Culiacán Navolato (OCCN), un operativo de fuerzas armadas y policiacas para frenar la ola de violencia en Sinaloa, acudieron a la casa que presentaba cientos de impactos de bala en sus
paredes.
En su interior, los soldados localizaron dos granadas de mano de
fragmentación, cuatro fusiles AK-47 con 22 cargadores, munición de diversos
calibres, cinco chalecos táctico negros, ropa camuflada, prendas con logotipos de la policía y un automóvil sin
placas.
La oficina de comunicación de la OCCN indicó en un comunicado que "la agresión a la vivienda fue realizada por grupos antagónicos de la delincuencia
organizada", y que uno de los bandos era perteneciente a la organización criminal de los Beltrán
Leyva.
También en Culiacán, fueron detenidos por fuerzas del OCCN ocho presuntos integrantes de una célula del cártel de los Beltrán
Leyva, en el conjunto residencial "Acueducto".
A los delincuentes, de entre 18 y 36 años, se les incautó un lanzacohetes ligero M-72 antitanque de fabricación
estadounidense, siete fusiles AK-47, un fusil M-4, dos fusiles M-16, una carabina R-15, dos
granadas, varias pistolas, munición y dos automóviles.
Se presume que estas personas son las responsables del asesinato, el jueves pasado en esta misma ciudad, de 9 civiles en un taller
automotriz.
La Secretaría de la Defensa y la Policía Federal Preventiva reforzaron hace un mes con unos 2.000 soldados y 700
agentes, respectivamente, su presencia en Sinaloa para apoyar a las fuerzas de seguridad locales, rebasadas por los
criminales.
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